¿por qué mentir?. Odio hacer dieta. Mas bien, odio el hecho de que una respire y engorde, es decir, mi metabolismo es detestable. Si, si , debe ser el periodo en el que una se está acostumbrando y anda mal genio por las cosas que dejó de comer, debe ser por eso que a una le da mal genio despertarse por la mañana con un hambre gigantezco y no poderse comer un par de huevos, diablos!. Recuerdo hace cuatro años atrás, cuando la situación era aun mucho más crítica y por la vida una andaba completamente idiota, y es que estos cambios de alimentación siempre traen consecuencias. Una siempre espera -por supuesto- las buenas consecuencias, es decir bajar de peso, pero se olvida de que tambien el cambio alimenticio provoca trastornos digestivos, creo que esos son los más molestos al principio, cuando a una le dan nauseas, cuando la guata anda rara y cuando todavia tiene ganas de comerse todas esas cosas que quisiera comer.y bueno de vuelta al otro pan. Adios a todos los dulces, a todas las cosas ricas para tomar once, a esas despertadas de fin de semana seguidas con huevos made by gatinovio, adios a las cosas ricas que compraba en el kiosko del colegio, y adios a todas esas cosas que comen el resto de los mortales.
Eso si, lo unico que sigue en pie es el atracon de sushi mensual.
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