Anoche, mientras no podia dormir, busqué imágenes para poner en el blog al escribir (es que escribir sin una imagen al lado, es tan plano...), y en el buscador de imágenes de google, escribi "I can't sleep"... y me tope con toda una generacion y todo un culto hacia los payasos y el miedo de los niños por los payasos-come-personas. Bueno si, nunca me gustaron los payasos. Ni siquiera las narices de los payasos, y detestaba a los payasos que se subían a las micros amarillas, no me gustaban los payasos buenos-payasos (por no decir buenas-personas) ni nada que pudiera emular a un payaso, simplemente NO me gustan... eso si, pasaba a tony caluga, pasaba a cucharita y el otro, pero aparte de eso, desde ronald mcdonald hasta IT el payaso diabolico me eran desagradables. Recuerdo algunas noches en casa, después de alguna mística conversación con mis amigos de entonces, cuando eramos niños y no sabíamos demasiado del mundo -o tal vez sabiamos mucho, pero seguiamos conservando cierta inocencia- cuando hablabamos de la inmortalidad, de jesus y la posibilidad de que hubiera sido un ET, de los apostoles y la posibilidad de que encontraran manuscritos, de los fantasmas, de los juguetes que despertaban en la noche, velando nuestros sueños... Luego se venía una noche semi-insomne, donde los ojos, acostumbrados a la oscuridad, empezaban a ver movimientos de las muñecas, creía una ver más sombras de las que habian, creía escuchar cosas moverse que en realidad seguían ahí, inertes, y recordaba las veces que siendo aun más pequeña mi madre me decía que por las noches las muñecas cobraban vida, y seguían jugando lo que no jugaban en el día. Recuerdo una ocasión en particular... tenía una muñequita que venía en un huevo, y que una para hacerla "dormir" la dejaba en su huevito, que lo cerraba, a la mañana volvia a abrirlo, y ahi estaba. Pues bien, la deje en el living, confabulada con mi madre para ver si a la noche ella la podia sorprender... al otro dia, la muñeca aparecio igual. Cuando le pregunte a mi mama, me dijo que habia pillado a la muñeca afuera y el huevo abierto, pero ella habia vuelto a dejarla en su lugar. No le creí, pero quise creerle, porque cuando una es niña quiere creer en la vida de las muñecas en la noche (a lo Porota), en el conejito de pascua, en el ratoncito de los dientes, y en el viejo pascuero, aunque los regalos en el closet de la lela indicaran lo contrario.
death is nothing at all. i have only slipped away into the next room. i am i, and you are you. whatever we were to each other, that we still are. call me by my old familiar name, speak to me in the easy way you always used to. put no difference in your tone, wear no forced air of solemnity or sorrow. laugh as we always laughed at the little jokes we enjoyed together.
Sunday, May 20, 2007
clowns will eat me!
Anoche, mientras no podia dormir, busqué imágenes para poner en el blog al escribir (es que escribir sin una imagen al lado, es tan plano...), y en el buscador de imágenes de google, escribi "I can't sleep"... y me tope con toda una generacion y todo un culto hacia los payasos y el miedo de los niños por los payasos-come-personas. Bueno si, nunca me gustaron los payasos. Ni siquiera las narices de los payasos, y detestaba a los payasos que se subían a las micros amarillas, no me gustaban los payasos buenos-payasos (por no decir buenas-personas) ni nada que pudiera emular a un payaso, simplemente NO me gustan... eso si, pasaba a tony caluga, pasaba a cucharita y el otro, pero aparte de eso, desde ronald mcdonald hasta IT el payaso diabolico me eran desagradables. Recuerdo algunas noches en casa, después de alguna mística conversación con mis amigos de entonces, cuando eramos niños y no sabíamos demasiado del mundo -o tal vez sabiamos mucho, pero seguiamos conservando cierta inocencia- cuando hablabamos de la inmortalidad, de jesus y la posibilidad de que hubiera sido un ET, de los apostoles y la posibilidad de que encontraran manuscritos, de los fantasmas, de los juguetes que despertaban en la noche, velando nuestros sueños... Luego se venía una noche semi-insomne, donde los ojos, acostumbrados a la oscuridad, empezaban a ver movimientos de las muñecas, creía una ver más sombras de las que habian, creía escuchar cosas moverse que en realidad seguían ahí, inertes, y recordaba las veces que siendo aun más pequeña mi madre me decía que por las noches las muñecas cobraban vida, y seguían jugando lo que no jugaban en el día. Recuerdo una ocasión en particular... tenía una muñequita que venía en un huevo, y que una para hacerla "dormir" la dejaba en su huevito, que lo cerraba, a la mañana volvia a abrirlo, y ahi estaba. Pues bien, la deje en el living, confabulada con mi madre para ver si a la noche ella la podia sorprender... al otro dia, la muñeca aparecio igual. Cuando le pregunte a mi mama, me dijo que habia pillado a la muñeca afuera y el huevo abierto, pero ella habia vuelto a dejarla en su lugar. No le creí, pero quise creerle, porque cuando una es niña quiere creer en la vida de las muñecas en la noche (a lo Porota), en el conejito de pascua, en el ratoncito de los dientes, y en el viejo pascuero, aunque los regalos en el closet de la lela indicaran lo contrario.
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