Saturday, April 30, 2005

the english patient

Hacia mucho tiempo no asomaba la nariz a este blog. Es tarde, sé que mañana debo levantarme temprano, se que no he hecho mi cama, sé que caminé muchas horas hoy y que debiera estar en mi cama, descansando, pero es la 1.31 am y no puedo ir a la cama sin esbozar algunas letras en este lugar.
Esta vida es un camino extraño, es un lugar extraño, a veces tiendo a preguntarme si será seguro, si será justo o si solo venimos a rodar por los distintos caminos hasta llegar a la orilla final y sumergirnos en el mar eterno... y entonces vagar flotando, vivir de las corrientes, acaso esperar nada??...
No puedo evitar ser una sensible depresivo ridicula. Si, estuve viendo el paciente inglés hace poco rato; es suficiente como para recordar esas cosas que intento mantener fuera de mi.
Quizás este idealismo es muy grande, vivo de fantasías que probablemente nunca ocurran. Si, si; siempre he sido pesimista, es un rasgo inevitable en mi, como una tragedia griega, espero que el oráculo haga sus predicciones y me diga que las cosas no saldran bien. Es igual, no puedo evitar pensar que un día mi suerte girará y en aquellas circunstancias más espantosas y extrañas conocere al único para mi, de esos amores apasionados que a una le venden barato en la tele... supongo que tengo mi lado de princesa de hadas esperando al principe azul... el lado hueco dirían por ahí??... Quien sabe, al final; todas esperamos a uno perfecto; a algunas les llega, otras mueren esperando, y la vida gira de esa forma.
Y gira, torbellinos se ciernen en este lugar, los días pasan; una invoca a su suerte y se pregunta el por qué de todo... cuestionamientos, se reunen; críticas y otras tantas cosas, para llegar a la conclusión de que esta vida se da unas vueltas increibles, jamás se está segura de lo que puede pasar, mañana podría irme, mañana podría ser madre, mañana podría casarme o sacarme el loto; puesto que nada es tan imposible... Si es que nada es imposible, entonces las cosas buenas tampoco lo son.
Y si, esto de irse a negro son las consecuencias de vivir en una ciudad enferma. Los antidepresivos se van rapidos de las farmacias, los inductores de sueño también; hay medicamentos que se agotan, vendidos con receta medica retenida, prescritos por psiquiatras que ganan millones gracias a las depresiones y stress de esta sociedad enferma.
Pero dentro de todo, si no se le da cabida a los sueños ilusos, entonces todo se reduce al cansancio; ese que me dice que vaya y duerma, que en 7 horas me despertarán; el que me retiene acá, soñando en las posibilidades remotas; en el conocer distintos lugares, distintas gentes y alguna vez decir con una sonrisa firme que se amó.
O quizás perder a alguien, como en el paciente inglés.

No comments: